Cómo elegir el protector solar
Ya estamos en plena temporada de playa y todas queremos ponernos morenas, pero hay que ser precavidas, porque el exceso de sol nos puede factura, a corto y largo plazo.
El protector solar es y debe ser nuestra primera barrera de defensa, pero ¿sabemos elegir el protector solar adecuado?
Lo primero que tenemos que fijarnos es que nos proteja de los rayos ultravioletas A y B, es decir que tenga protección UVA y UVB, ya que muchos productos solo nos protegen de los rayos UVB.
Luego hay que prestar atención al índice de protección solar, el famoso SPF (o Sun Protection Factor). Hoy en día los dermatólogos recomiendan usar un factor 30 en adelante, aunque hay que tener en cuenta otros factores como la edad o tu fototipo de piel.
Tené en cuenta que un SPF 15 o menos te puede proteger de las quemaduras, pero no contra el envejecimiento ni contra el cáncer de piel. Así que mejor no arriesgarse y usar el SPF adecuado. Y para ayudar a prevenir el envejecimiento en la piel del rostro es imprescindible un buen bloqueador solar, siempre será necesario mayor SPF en la piel del rostro que del resto del cuerpo.
Otro elemento a tener en cuenta es usar tu protector de forma adecuada. Aplicalo al menos 20 minutos antes de exponerte al sol, para darle tiempo a la piel a absorberlo. Y será necesario volver a aplicarse protección cada dos horas, especialmente si te has metido al agua. A día de hoy existen varios productos diseñados para resistir al agua y al sudor, pero por regla general, si el baño dura más de 20 minutos es necesario volver a aplicarnos el producto.
Y por último, y no menos importante, ¡los protectores solares también caducan! No rescates el protector solar del año pasado, porque probablemente, al no haberse almacenado adecuadamente, haya perdido buena parte de sus cualidades protectoras.
A día de hoy el protector solar es una cuestión de salud, a corto y largo plazo, pero también es una cuestión de belleza, las pieles que envejecen peor y más rápidamente son las que más se han expuesto al sol. Así que piensa en el protector solar como tu guardián de belleza, ¡y lleválo siempre con vos!




